¿Aprender a defenderse?

¿Aprender a defenderse?

Si solo fuese por esto, el karate sería una técnica más. Un arte marcial que propicia la autodefensa sin armas. Pero es mucho más. El karate propicia especialmente en los niños actitudes positivas, desarrolla la autoconfianza, enseña la tolerancia, promueve la paciencia y hace adquirir responsabilidad.

El Karate, Kárate o Karate-Do es una de las artes marciales más antiguas. El nombre proviene de Kara = vacía y Te = mano. La palabra Do significa camino por lo que podría definirse como «el camino de la mano vacía» haciendo alusión a que no utiliza ningún tipo de armas. Es originario de las Islas Ryūkyū que constituían un reino independiente antes de su anexión al Japón con el nombre de Prefectura de Okinawa. Su creación proviene de la interpretación de un libro sagrado, el Bubishi y sus técnicas combinan distintos movimientos, golpes y desplazamientos derivados de otras artes marciales, la mayoría del norte de China. Su desarrollo en Okinawa tiene sentido porque los shogunes que dominaron la isla prohibieron a sus habitantes la posesión de armas para que no pudiesen rebelarse. Las Islas Ryūkyū habían tenido históricamente un amplio trato comercial con China y también un vasto intercambio cultural.

El karate como disciplina y como deporte ayuda al desarrollo integral de los más pequeños. Los beneficios que aporta a nivel físico y psicológico son innumerables. Podríamos citar: 

  • La defensa personal. Sin dudas todos los progenitores aspiran a que sus hijos sepan defenderse sin ser agresivos.
  • El desarrollo de una autoestima saludable. No es solo producto de saber defenderse, la autoestima se refuerza también con la ética el honor y la lealtad.
  • Mejoría energética y capacidad de concentración. Todas las disciplinas deportivas mejoran la capacidad de concentración y aumentan la energía. El karate está indicado incluso en niños con problemas de ira y atención. 
  • Estimulación en la coordinación y el equilibrio. Los ejercicios y movimientos que se realizan en karate están destinados a mejorar la coordinación y el equilibrio. Además, mejora la postura corporal.
  • Hace personas más pacíficas. El saber defenderse no lleva a la agresividad. El karate enseña a evitar las situaciones potencialmente violentas y a saber actuar en las que no es posible eludir.
  • Mejora la respiración y la circulación. El karate está recomendado como complemento a tratamientos respiratorios o cardiológicos ya que ayuda a controlar la respiración y el ritmo cardíaco.

Si deseas hacerle el mejor regalo a tus hijos… inscríbelos a nuestras clases de karate. Verás crecer a seres humanos pacientes, leales, pacíficos y seguros de sí mismos… Bueno, además de saber defenderse si los atacan.

Leave a Comment